Higiene en la cocina
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Tú sabes que debes lavar tus manos con agua y jabón antes de preparar cualquier alimento, pero también debes volverlas a lavar, frotándolas por lo menos durante veinte segundos después de manipular carne, pollo, pescados y mariscos crudos.

Una vez fuera del refrigerador, es fácil que bacterias nocivas se desarrollen en estos alimentos. Estos seres microscópicos se eliminan con el intenso calor del proceso de cocción, pero mientras los preparas y manipulas, pueden contaminar otros utensilios y elementos en tu cocina.

Para empezar, limpia el área donde vas a cocinar con agua y jabón.

Nunca pongas alimentos en un plato en el que pusiste carne, pollo o pescado crudo. Utiliza siempre cuchillos y utensilios limpios y lávalos inmediatamente después de cortar.

Busca que tus tablas de cortar sean de plástico o madera resistente, sin rajaduras en lasque puedan refugiarse bacterias nocivas. Lávalas como el resto de tus utensilios, cepillándolas con agua y jabón.

Sería ideal que tuvieras dos tablas, una para frutas, verduras, y comida lista para servir, y otra para carne, pollo y alimentos crudos de origen animal.

Cuando uses alimentos enlatados limpia la superficie o tapa antes de abrirlos. Los pañitos de cocina son elementos muy importantes en tu cocina, por eso debes mantenerlos limpios y secos, pues la humedad promueve el desarrollo de bacterias. Lava tus pañitos mínimo tres veces por semana y evitarás el desagradable <<olor a trapo>>.

Si tienes alguna herida o cortadita, cúbrela con un curita o venda para que las bacterias en la herida no contaminen tus alimentos y viceversa.

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